Apreciaciones sobre el arte

10.06.2014 00:00

Meli Ochoa

Las diversas crisis económicas en la actualidad afectan de manera significativa la actividad propia de los museos. En este sentido, es importante el autofinanciamiento a través de patrocinios, itinerancias con gastos compartidos y coproducciones. Sin embargo, en este esquema salen perdiendo los proyectos menos populares.


Por eso en una política cultural hay que dar cabida a las minorías. Si no se respetan los proyectos que tienen un alcance menor en el público, pero que son significativos para una minoría, se estará perdiendo una de las funciones sustantivas del museo. El museo como lugar de reflexión, de educación, de pensamiento crítico, de reunión. “Lo interesante de la cultura no es el consenso, sino el antagonismo; no es una industria, por eso hay que favorecer cosas que no sean necesariamente rentables en términos económicos.” Señala Manuel Borja-Villel director del Museo Reina Sofía. La "rentabilidad" de un museo, y en general de la cultura, se mide a largo plazo. Una sociedad que no fomente la innovación, el desarrollo, la investigación y la creatividad hipoteca su futuro.

 

Los grandes museos tienen un panorama menos complicado para generar recursos propios. Pero los museos más pequeños, las galerías y los espacios culturales tienen presupuestos muy limitados y es fundamental para la higiene cultural y democrática de un país que haya centros grandes, pero sobre todo pequeños, centros de pequeña escala y con dinámicas sencillas, que dan cobijo a proyectos de menor alcance pero necesarios para las minorías. No se puede pedir que todos los espacios culturales cumplan las mismas funciones y generen un gran número de visitantes o que reciban la misma atención mediática. Es un grave error. Porque no todos los museos pueden ni deben ser iguales.


Es importante que una ciudad tenga un centro de arte, un lugar en el que se apoye la creación, el debate y las grandes exposiciones. Pero, los centros más pequeños aportan otras dinámicas de trabajo, en las que son relevantes los aspectos más procesuales de la práctica artística, a la vez de cierta especialización e incluso inmediatez. En los próximos años estos centros lo tendrán muy difícil porque no tienen facilidad para acceder a los grandes patrocinios. Por eso es fundamental introducir mecanismos de reparto solidario de recursos.